Antes de la entrevista, ¡la preparación lo es todo!
Pensá antes de actuar. Analiza las competencias que hayas desarrollado en cada una de las etapas como estudiante, pasante y/o en las experiencias profesionales o extra-profesionales.
Puede ser muy útil describir los resultados en términos de desarrollo personal y profesional.
Redactá una lista de tus éxitos y de tus fracasos, y pensa en lo que has aprendido de cada uno de ellos. La persona que te entreviste estará interesada en saber cómo analizás tus fracasos y cómo reaccionarías hoy si te ocurriera algo parecido.
Identificá tus virtudes,así como los aspectos en los que puedes mejorar, ilustrando todo con ejemplos.
Decidí exactamente qué esperás de tu primer (o próximo) trabajo:
En qué área de negocio querés trabajar, si preferís una compañía pequeña, mediana o multinacional, trabajar en equipo o solo, con qué sueldo, la movilidad que tendrías , qué nivel de autonomía deseas tener, qué posibilidades de desarrollo profesional esperás y ordena estos criterios según su importancia.
Pensá si tu experiencia previa corresponde con el puesto que estás buscando.
Pensá dónde querés estar … ¡dentro de tres, cinco o diez años! Para responder correctamente a esta pregunta, es indispensable que no te centres únicamente en el plano profesional.
Al final de la Entrevista:
- Confirmá brevemente que seguís interesado en el trabajo.
- Hacé preguntas abiertas y averigua cuál es el siguiente paso del proceso.
Qué hacer después de la entrevista
Actualizá tu CV si hiciera falta.
Redactá un resumen de la entrevista: a quién conociste, cuánto duró, los puntos principales que se tocaron, los puntos fuertes que mencionaste, las preguntas realizadas, etc.
Evalúa tu actuación